La actividad física reduce la mortalidad asociada con la discapacidad física en ancianos

Physical Activity Attenuates Total and Cardiovascular Mortality Associated With Physical Disability: A National Cohort of Older Adults.

 

Fuente

Este articulo es publicado originalmente en:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28977342

https://academic.oup.com/biomedgerontology/article-abstract/73/2/240/3868887?redirectedFrom=fulltext

http://www.madrimasd.org/notiweb/noticias/actividad-fisica-reduce-mortalidad-asociada-discapacidad-fisica-en-ancianos?origen=notiweb

 

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© The Author 2017. Published by Oxford University Press on behalf of The Gerontological Society of America. All rights reserved.

 

Las personas mayores con discapacidad pueden mejorar mucho su salud haciendo de forma regular actividad física adaptada a sus posibilidades. Así lo demuestra un estudio dirigido desde la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en el que participaron más de 3.500 adultos mayores españoles.

Hasta ahora se sabía que la actividad física regular previene la discapacidad física en los ancianos, pero se desconocía si una vez se padecía discapacidad la actividad física podría atenuar sus perjuicios para la salud.

En un trabajo publicado en la revista Journal of Gerontology: Medical Sciences, dirigido desde la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), un equipo investigó si hacer actividad física regular podría reducir la mortalidad total y por enfermedad cardiovascular en las personas mayores con discapacidad física.

Según explican los autores, “el estudio incluyó 3.752 personas representativas de la población de 60 años o más en España, participantes en la Cohorte UAM. Además de valorar la actividad física que hacían, también se determinaron cinco tipos de discapacidad física: agilidad, movilidad, actividades diarias globales, actividades para atender las necesidades de la casa y actividades de autocuidado. A estas personas se les siguió desde el año 2000 hasta la actualidad para determinar la mortalidad y su causa”.

Los resultados muestran que todos los tipos de discapacidad física se asociaron con mayor mortalidad por cualquier causa y por enfermedad cardiovascular. Sin embargo, ser físicamente activo se asoció con una reducción del 26-37% de la mortalidad general y del 35-50% de la mortalidad cardiovascular en todos los tipos de discapacidad física.

“Otra buena noticia fue que la mortalidad fue similar en las personas físicamente activas con discapacidad y en las personas físicamente inactivas sin discapacidad”, afirma David Martínez, investigador de la UAM y primer firmante del estudio.

Estos resultados indican que las personas mayores con discapacidad pueden mejorar mucho su salud haciendo de forma regular actividad física adaptada a sus posibilidades.

“La discapacidad física es muy frecuente en el adulto mayor. Por ejemplo, alrededor del 40% de las personas de más de 60 años tiene alguna limitación de la movilidad. Por ello, son también muchas las personas mayores que pueden beneficiarse haciendo algo de actividad física”, agrega Martínez.

El trabajo fue realizado por investigadores del departamento de Educación Física, Deporte y Motricidad Humana de la UAM, el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la misma universidad, el CIBER de Epidemiología y Salud Pública, el IMDEA Alimentación, y la Agencia de Salud de la Toscana (Florencia).

 

Abstract

BACKGROUND:

Regular physical activity (PA) has been shown to protect against disability onset but, once the disability is present, it is unclear if PA might attenuate its harmful health consequences. Thus, we examined if mortality risk associated with physical disability can be offset by PA among older adults.

METHODS:

We used data from a cohort of 3,752 individuals representative of the noninstitutionalized population aged 60 years and older in Spain. In 2000-2001, participants self-reported both PA levels (inactive, occasionally, monthly, weekly) and five physical disabilities (agility, mobility, global daily activities, instrumental activities of daily living, and self-care). Individuals were prospectively followed through 2014 to assess incident deaths.

RESULTS:

The mean follow-up was 10.8 years, with a total of 1,727 deaths, 638 of them due to cardiovascular disease (CVD). All disability types were associated with higher total and CVD mortality. Being physically active (ie, doing any PA) was associated with a statistically significant 26%-37% and 35%-50% lower risk of total and CVD death, respectively, across types of disability. As compared with those being physically active and without disability, those who were inactive and had a disability showed the highest mortality risk from total (hazard ratios from 1.52 to 1.90 across disabilities, all p < .05) and from CVD (hazard ratios from 1.99 to 2.24 across disabilities, all p < .05). Total and CVD mortality risk was similar in physically active participants with disabilities and in inactive individuals without disability.

CONCLUSIONS:

In older adults, PA could attenuate the increased risk of mortality associated with physical disability.

KEYWORDS:

Aging; Functional limitations; Inactivity; Survival

PMID: 28977342   DOI: 10.1093/gerona/glx117

 

 

 

Ingesta de calcio en la dieta global entre adultos: una revisión sistemática

Global dietary calcium intake among adults: a systematic review

 

Fuente

Este artículo es originalmente publicado en:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29026938

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5684325/

https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00198-017-4230-x

 

De:

Balk EM1Adam GP2Langberg VN2Earley A3Clark P4Ebeling PR5Mithal A6Rizzoli R7Zerbini CAF8Pierroz DD9Dawson-Hughes B10International Osteoporosis Foundation Calcium Steering Committee.

 2017 Dec;28(12):3315-3324. doi: 10.1007/s00198-017-4230-x. Epub 2017 Oct 12.

 

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Abstract

Low calcium intake may adversely affect bone health in adults. Recognizing the presence of low calcium intake is necessary to develop national strategies to optimize intake. To highlight regions where calcium intake should be improved, we systematically searched for the most representative national dietary calcium intake data in adults from the general population in all countries. We searched 13 electronic databases and requested data from domain experts. Studies were double-screened for eligibility. Data were extracted into a standard form. We developed an interactive global map, categorizing countries based on average calcium intake and summarized differences in intakebased on sex, age, and socioeconomic status. Searches yielded 9780 abstracts. Across the 74 countries with data, average national dietary calcium intake ranges from 175 to 1233 mg/day. Many countries in Asia have average dietary calcium intake less than 500 mg/day. Countries in Africa and South America mostly have low calcium intake between about 400 and 700 mg/day. Only Northern European countries have national calcium intake greater than 1000 mg/day. Survey data for three quarters of available countries were not nationally representative. Average calcium intake is generally lower in women than men, but there are no clear patterns across countries regarding relative calciumintake by age, sex, or socioeconomic status. The global calcium map reveals that many countries have low average calcium intake. But recent, nationally representative data are mostly lacking. This review draws attention to regions where measures to increase calcium intakeare likely to have skeletal benefits.

KEYWORDS:

Bone health; Dietary calcium intakeDietary surveys; Osteoporosis

 

 

Resumen

 

La ingesta baja de calcio puede afectar negativamente la salud ósea en adultos. Es necesario reconocer la presencia de una baja ingesta de calcio para desarrollar estrategias nacionales para optimizar la ingesta. Para destacar las regiones donde se debe mejorar la ingesta de calcio, buscamos sistemáticamente los datos de consumo de calcio en la dieta nacional más representativos en adultos de la población general en todos los países. Se realizaron búsquedas en 13 bases de datos electrónicas y se solicitaron datos de expertos de dominio. Los estudios fueron doblemente seleccionados para determinar su elegibilidad. Los datos se extrajeron en un formulario estándar. Desarrollamos un mapa global interactivo, clasificando los países según el consumo promedio de calcio y las diferencias resumidas en la ingesta basadas en el sexo, la edad y el nivel socioeconómico. Las búsquedas arrojaron 9780 resúmenes. En los 74 países con datos, la ingesta promedio de calcio en la dieta varía entre 175 y 1233 mg / día. Muchos países en Asia tienen un consumo promedio de calcio en la dieta de menos de 500 mg / día. Los países de África y América del Sur en su mayoría tienen una baja ingesta de calcio entre alrededor de 400 y 700 mg / día. Solo los países del norte de Europa tienen una ingesta nacional de calcio superior a 1000 mg / día. Los datos de la encuesta para tres cuartas partes de los países disponibles no fueron representativos a nivel nacional. La ingesta promedio de calcio es generalmente más baja en las mujeres que en los hombres, pero no hay patrones claros en los países con respecto a la ingesta de calcio relativa por edad, sexo o estado socioeconómico. El mapa mundial del calcio revela que muchos países tienen una ingesta de calcio baja. Pero los datos representativos nacionales más recientes son en su mayoría deficientes. Esta revisión llama la atención sobre las regiones donde es probable que las medidas para aumentar la ingesta de calcio tengan beneficios esqueléticos.

 

PALABRAS CLAVE:

La salud ósea; Ingesta de calcio en la dieta; Encuestas dietéticas; Osteoporosis

PMID:  29026938  PMCID:  PMC5684325   DOI:  10.1007/s00198-017-4230-x